¿Qué es el interés compuesto?
El interés compuesto es el “interés sobre el interés”: las ganancias que produce tu dinero se reinvierten y, en el período siguiente, ellas mismas generan nuevas ganancias. A diferencia del interés simple —que rinde siempre sobre el capital inicial— el compuesto crece de forma acelerada mientras más tiempo lo dejes trabajar.
Monto final = Capital × (1 + i)ⁿ
Donde i es la rentabilidad por período y n el número de períodos. Cuando además haces aportes mensuales, cada aporte empieza a capitalizar desde el momento en que entra, por eso la constancia importa tanto como el monto.
El tiempo es el factor más poderoso
Supongamos que aportas $50.000 al mes con una rentabilidad del 6% anual. La diferencia entre lo que pones y lo que acumulas crece con los años:
| Plazo | Total aportado | Valor acumulado (aprox.) |
|---|---|---|
| 10 años | $6.000.000 | $8.200.000 |
| 20 años | $12.000.000 | $23.100.000 |
| 30 años | $18.000.000 | $50.200.000 |
A 30 años, casi dos tercios del total son ganancias, no aportes. Ese es el efecto que hace del interés compuesto la base del ahorro previsional y de largo plazo.
La regla del 72
Un atajo mental útil: divide 72 por la rentabilidad anual y obtendrás, aproximadamente, los años que tarda tu dinero en duplicarse. A un 6% anual, 72 ÷ 6 = 12 años; a un 8%, unos 9 años. Sirve para dimensionar rápido el impacto de una tasa sin hacer el cálculo completo.
Dónde aplica en Chile
- APV: el Ahorro Previsional Voluntario capitaliza durante toda la vida laboral, por lo que empezar temprano marca una diferencia enorme.
- Fondos mutuos y ETF: si reinviertes las ganancias en lugar de retirarlas, capitalizan.
- Depósitos a plazo renovables: al renovar capital más intereses, aplicas interés compuesto.
- También en tu contra: la deuda de tarjetas de crédito y créditos rotativos usa el mismo mecanismo, pero en tu perjuicio.
Las rentabilidades usadas son ilustrativas. Toda inversión implica riesgo y los rendimientos pasados no garantizan resultados futuros.